{"id":1434,"date":"2024-11-24T23:44:38","date_gmt":"2024-11-24T22:44:38","guid":{"rendered":"http:\/\/psychanalyse-et-transferts-culturels.com\/?page_id=1434"},"modified":"2024-11-24T23:44:38","modified_gmt":"2024-11-24T22:44:38","slug":"huellas","status":"publish","type":"page","link":"http:\/\/psychanalyse-et-transferts-culturels.com\/es\/huellas\/","title":{"rendered":"Huellas"},"content":{"rendered":"<div class=\"flex-shrink-0 flex flex-col relative items-end\">\n<div>\n<div class=\"pt-0\">\n<div class=\"gizmo-bot-avatar flex h-8 w-8 items-center justify-center overflow-hidden rounded-full\">\n<div class=\"relative p-1 rounded-sm flex items-center justify-center bg-token-main-surface-primary text-token-text-primary h-8 w-8\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"group\/conversation-turn relative flex w-full min-w-0 flex-col agent-turn\">\n<div class=\"flex-col gap-1 md:gap-3\">\n<div class=\"flex max-w-full flex-col flex-grow\">\n<div class=\"min-h-8 text-message flex w-full flex-col items-end gap-2 whitespace-normal break-words [.text-message+&amp;]:mt-5\" dir=\"auto\" data-message-author-role=\"assistant\" data-message-id=\"6491c998-66b0-4e3a-968e-fbbdc6e90ab6\" data-message-model-slug=\"gpt-4o\">\n<div class=\"flex w-full flex-col gap-1 empty:hidden first:pt-[3px]\">\n<div class=\"markdown prose w-full break-words dark:prose-invert light\">\n<p><strong>Huellas<\/strong><br \/>\nDespu\u00e9s de nuestra rica velada del 6 de julio de 2022, publicamos parte de las intervenciones.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed est\u00e1n las intervenciones de D. Kamienny y Jean-Michel Rabat\u00e9, y estamos esperando la de Marie Jejcic.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Nuestro tercer Beckett<\/strong><br \/>\n<em>Diana Kamienny Boczkowski<\/em><\/p>\n<p>Como se indic\u00f3 en la carta que recibieron, esta es nuestra tercera velada Beckett desde el inicio de las noches de Psicoan\u00e1lisis y Transferencias Culturales en 2013.<\/p>\n<p>Es con Artaud, Joyce y otros que el lugar de la escritura como remedio nos lleva a tratar este tema y el saber que estos escritores producen, del cual los psicoanalistas se nutren.<\/p>\n<p>El remedio puede curar o prolongar la enfermedad, como dice Shakespeare.<\/p>\n<p>El libro de Marie Jejcic capt\u00f3 mi atenci\u00f3n primero por su estilo, por el despliegue espacial de su propio viaje y por la presencia del tiempo en su obra. Tiempo en la vida de Beckett, y tambi\u00e9n el tiempo de la autora en su encuentro con Beckett y su obra.<\/p>\n<p>Entre muchas l\u00edneas, una se ilumina: la relacionada con el cuerpo. Como estoy segura de que mis colegas hablar\u00e1n de ello, no lo abordar\u00e9. Quer\u00eda se\u00f1alar el brillante tratamiento de la voz que encontrar\u00e1n y al cual volveremos.<\/p>\n<p>Fui particularmente impactada, especialmente en la primera parte del libro de Marie Jejcic, por la resonancia entre su escritura y la de Beckett, y por la sensaci\u00f3n de que ambos escrib\u00edan, en ciertos momentos, Haikus.<\/p>\n<p>Jap\u00f3n influy\u00f3 en Joyce. Madame Butterfly est\u00e1 presente en su obra, hasta el punto de que, hace tiempo, me pregunt\u00e9 si Nora Barnacle no ser\u00eda su geisha personal. El japon\u00e9s est\u00e1 presente entre los miles de idiomas que habitan su escritura.<\/p>\n<p>En el caso de nuestro otro autor insular, Jap\u00f3n es una presencia m\u00e1s sutil. Un estudioso de Beckett habl\u00f3 de un estilo &#8220;similar al haiku&#8221;. Me pregunto cu\u00e1l es la influencia de esta forma extrema de poes\u00eda, donde lo real es tan presente. Seg\u00fan Tanaka, otro estudioso, Beckett fue influenciado por el haiku a trav\u00e9s de Eisenstein. Incluso solicit\u00f3 a Eisenstein realizar estudios de cine con \u00e9l en Mosc\u00fa en los a\u00f1os 30. Su petici\u00f3n qued\u00f3 sin respuesta, pero su carta se conserva en los archivos de Eisenstein.<\/p>\n<p>El cine y la teor\u00eda cinematogr\u00e1fica de Sergei Eisenstein confrontan a Beckett con la idea de oponer dos elementos incongruentes que producen en el espectador lo que \u00e9l llama &#8220;the vocal eyes&#8221; (los ojos vocales).<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s interesante que la an\u00e9cdota es preguntarnos si Beckett se inspir\u00f3 en esto para lograr lo que Marie Jejcic describe como una escritura &#8220;que bordea un silencio, un vac\u00edo&#8221;.<\/p>\n<p>\u00bfFue el trabajo sobre el lenguaje lo que lo llev\u00f3 a este tipo de creaci\u00f3n, o fue la pr\u00e1ctica del Haiku?<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con el silencio, otro japon\u00e9s, Takahashi, visit\u00f3 a Beckett para decirle que, seg\u00fan \u00e9l, Beckett era un maestro Zen, ya que hab\u00eda llegado al punto de &#8220;Nothing left to tell&#8221; (Nada m\u00e1s que contar), y le mostr\u00f3 c\u00edrculos perfectos trazados en estado de satori por maestros Zen.<\/p>\n<p>Beckett, con su habitual iron\u00eda, respondi\u00f3: &#8220;Ser\u00eda incapaz de dibujar tales c\u00edrculos&#8221;. \u00bfEs esto una respuesta ir\u00f3nica o simplemente pr\u00e1ctica?<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfes el estilo haiku una invenci\u00f3n completamente suya? \u00bfUn estilo que adopt\u00f3? \u00bfC\u00f3mo es posible que el acad\u00e9mico japon\u00e9s pensara en el Zen, cuando para Beckett, como subraya Marie Jejcic, lo esencial es nunca llegar? Porque, como ella dice, &#8220;llegar es la muerte del decir&#8221; (p. 160). O &#8220;Todav\u00eda. Decir todav\u00eda. Sea dicho todav\u00eda. Tanto peor como mejor, todav\u00eda&#8221;.<\/p>\n<p>Un &#8220;modo casi nominal&#8221; que puede evocar el haiku y que me gustar\u00eda que Marie Jejcic nos precisara. El efecto Beckett nos transforma en poetas, en &#8220;Beckett like&#8221;. Su escritura nos toca de una manera que colectiviza sin producir masa.<\/p>\n<p>Marie nos dice que, con su vida, transforma la poes\u00eda.<\/p>\n<p>Anuncias tu m\u00e9todo en la p\u00e1gina 280: &#8220;Posicionar la obra sin disociarla del movimiento mismo que la fomenta&#8221;. No hablas de disociarla del autor, sino del movimiento que la fomenta, y evocas la p\u00e9rdida a la que el autor consiente.<\/p>\n<p>Pero en la escritura justamente sit\u00faas un &#8220;aumento de vida, una apertura nueva&#8221;. Centras el estudio en la relaci\u00f3n con la met\u00e1fora, central para operar sobre lo real a trav\u00e9s del lenguaje.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 amamos a Beckett? Lo dices: por su radicalidad valiente. No estoy segura de que esta radicalidad valiente lleve a todos los que se comprometen con el psicoan\u00e1lisis hacia ello. Tal vez tambi\u00e9n lo amemos porque una escritura es requerida en un an\u00e1lisis, sea escrita o dicha.<\/p>\n<p>Un punto que me gustar\u00eda que desarrollaras es el de la <em>jouissance<\/em> (goce), tema para nosotros este a\u00f1o aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Me gustar\u00eda conocer sus puntos de vista sobre el tipo de goce que Beckett encuentra, el que crea y el que evita. No es que esto est\u00e9 ausente en el libro; Marie, mencionas el goce en varias ocasiones e inventas esta &#8220;asfixia de lo simb\u00f3lico&#8221;, tan apropiada para Beckett.<\/p>\n<p>*************************************************************************************<\/p>\n<\/div>\n<p><strong>\u201cRespuesta a Marie Jejcic, 6 de julio\u201d<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">Jean-Michel Rabat\u00e9<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">Comenzar\u00e9 con una de las citas de Lacan que usted menciona, la que proviene del seminario Sobre un discurso que no ser\u00eda apariencia, del 12 de mayo de 1971. Lacan lee con algunas variaciones su ensayo titulado \u201cLituraterre\u201d que usted cita. en la p\u00e1g. 39 y p\u00e1g. 253:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">\u201c\u2026Estaba un poco cansado de la basura a la que fij\u00e9 mi destino. Sin embargo, sabemos que no soy el \u00fanico que comparte esta confesi\u00f3n. (= confesar en versi\u00f3n publicada). \/\/ El avou\u00e8re, para pronunciarlo a la antigua usanza, el tener que Beckett equilibra con la deuda que es el desperdicio de nuestro ser. Este abogado salva el honor de la literatura y lo que me agrada bastante me releva del privilegio que podr\u00eda creer tener desde mi lugar. \u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">A\u00f1ade inmediatamente:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">\u201cLa pregunta es si lo que los libros de texto parecen haber estado promoviendo desde que existen -me refiero a los libros de texto de literatura- es que la literatura es el alojamiento de las sobras. \u00bfSe trata de una cuesti\u00f3n de colocaci\u00f3n en la escritura, de lo que inicialmente ser\u00eda una canci\u00f3n, un mito hablado, una procesi\u00f3n dram\u00e1tica? \u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">Lacan evoca los cubos de basura en los que est\u00e1n enterrados los padres de Hamm; cuando terminan muriendo uno tras otro, Clov simplemente tiene que volver a taparlo. Sabemos que en franc\u00e9s antiguo \u201cavoir\u201d se pronunciaba \\a.vwer\\. Habr\u00eda entonces que establecer un v\u00ednculo, un nudo que producir entre \u201ctener\u201d, \u201cconfesar\u201d y \u201ctener\u201d, el \u201cdeber\u201d en el que leemos un imperativo categ\u00f3rico kantiano. S\u00f3lo Beckett salvar\u00eda a la literatura de su deshonra mostrando el tema visto como un desperdicio, por un lado, pero que conlleva un \u201cimperativo narrativo\u201d por el otro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">Lacan contin\u00faa citando su tratamiento de la &#8220;Carta robada&#8221; de Poe y sugiere que el psicoan\u00e1lisis s\u00f3lo puede iluminar un texto &#8220;mostrando su fracaso&#8221;, menos el fracaso del texto que el fracaso del m\u00e9todo de lectura que se centra sobre todo en lo que constituye un agujero en el texto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">\u201cEs mediante este m\u00e9todo que el psicoan\u00e1lisis podr\u00eda justificar mejor su intrusi\u00f3n en la cr\u00edtica literaria. Esto significar\u00eda que la cr\u00edtica literaria llegar\u00eda a renovarse porque el psicoan\u00e1lisis est\u00e1 ah\u00ed para que los textos puedan medirse con \u00e9l, precisamente porque el enigma permanece de su lado; que se cite. \u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">Lacan evoca alusivamente una de las ingeniosas palabras de Fin de juego. HAMM vio una pulga y pidi\u00f3 insecticida en polvo. CLOV se vierte una gran dosis en la camisa y los pantalones y grita: \u201c\u00a1Santo cielo! \u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">HAMM pregunta: &#8220;\u00bfLo entendiste?&#8221; \u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">CLOV \u2013 Parece (\u2026) A menos que mantenga el coito.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">HAMM \u2013 \u00a1Coitis! Coite, quieres decir. A menos que ella se quede callada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">CLOV \u2013 \u00a1Ah! \u00bfDecimos coite? \u00bfNo decimos coito?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">HAMM \u2013 \u00a1Pero veamos! Si ella soportara el coito estar\u00edamos jodidos. \u00bb (F.Partie, p. 51.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">No puedo explorar las m\u00faltiples alusiones de Lacan a Beckett; Llewellyn Brown lo ha hecho en dos magn\u00edficas obras. Simplemente se\u00f1alar\u00e9 que lo que usted propone evita los escollos de la cr\u00edtica literaria cl\u00e1sica. Su libro no es, fundamentalmente, cr\u00edtica literaria. Es un libro de psicoanalista, pero tambi\u00e9n es un escrito: sentimos el arte de la f\u00f3rmula, el texto respira, y la repetici\u00f3n polif\u00f3nica de las mismas citas, temas y motivos hace que este libro se acerque m\u00e1s a una novela o un libro te\u00f3rico. autoficci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">Su libro se desarrolla despu\u00e9s de dos importantes lecturas psicoanal\u00edticas de Beckett, y usted las cita a ambas:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">Una lectura que yo llamar\u00eda dogm\u00e1tica, la de Didier Anzieu que reprocha a Bion no haber conseguido psicoanalizar a Beckett; Una lectura erudita lacaniana que explora cierto conocimiento filos\u00f3fico, el del difunto Franz Kaltenbeck, con quien a menudo discut\u00ed sobre Beckett.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">Tu lectura es diferente porque te concentras en relatar una experiencia. Es un encuentro y pones el \u00e9nfasis en lo Real. Adem\u00e1s, escribe l\u00facidamente: \u201cBeckett no es m\u00e1s filos\u00f3fico que Lacan. \u00bb (p\u00e1g. 87)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">Te esfuerzas por descubrir lo Real a lo que da acceso la escritura y quieres compartir una determinada experiencia, como los saltos del joven Beckett: fuiste a Cooldrinagh, cerca de Foxrock, la casa familiar cerca de Dubl\u00edn, para comprobar la altura del alerce en \u00a1el cual el joven Beckett se arroj\u00f3 para deslizarse al suelo (p.66)! \u00a1Este pasaje realmente me impresion\u00f3!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">Estoy completamente de acuerdo contigo en tomar como punto de partida la poes\u00eda y la po\u00e9tica de Beckett. Escribes: \u201cUn tema no tiene otra consistencia que la po\u00e9tica. \u00bb (p\u00e1g. 51). S\u00ed, para m\u00ed tambi\u00e9n la poes\u00eda es una clave importante para comprender a Beckett.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">Esto nos lleva a la lectura de uno de los primeros poemas, \u201cSanies I\u201d, una lectura que comienza audazmente leyendo en \u201cmu de now\u201d en alem\u00e1n, el eco apagado de \u201cmud\u201d en ingl\u00e9s, lo que apuntar\u00eda hacia el Comentario C. &#8216;est, del que habla muy poco pero que ser\u00eda una confirmaci\u00f3n. leemos en ingl\u00e9s pero:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">\u201cCon destino a casa como un buen chico<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">donde nac\u00ed con un pop con el verde de los alerces<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">Ah, estar de vuelta en el calabozo sin fideicomisos\u201d\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">Diez versos m\u00e1s:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">\u201cOh los alerces el dolor sacado como un corcho\u201d (Huesos de Eco, en Poemas, p. 12)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">Beckett explic\u00f3 m\u00e1s tarde que este poema evoca un doble trauma: el nacimiento y el destete. Su ocasi\u00f3n fue un largo paseo en bicicleta para sobrevivir a una crisis amorosa. Beckett vino a revivir su propio nacimiento, pensando en el paseo de su padre mientras hu\u00eda para evitar presenciar el nacimiento; acababa de enterarse de que Ethna McCarthy, la mujer de la que estaba enamorado, iba a casarse con su viejo amigo Con Leventhal. En Beckett todo gira en torno al nacimiento y el amor. Pero es sobre todo el amor de la madre, lo que hay que aclarar, Beckett no dice \u201camor\u201d sino \u201camoroso\u201d: \u201cSoy lo que su amor salvaje me ha hecho, y es bueno que uno de nosotros acepte que finalmente\u2026\u201d Cartas, I, p. 552 (6 de octubre de 1937). En esta misma carta, muy psicoanal\u00edtica, describe el amor maternal como una tortura f\u00edsica: el tema central de How It Is.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">Hay, por tanto, un sadismo en el amor, y Beckett encontr\u00f3 el modelo en Proust. Sin embargo, este sadismo conduce hacia un cierto infinito porque va m\u00e1s all\u00e1 y trasciende toda \u00e9tica: tal es la fuerte idea de Alain Badiou que usted cita. Confieso que me impresion\u00f3 el libro de Alain Badiou, La inmanencia de las verdades (2018), que va en la misma direcci\u00f3n: Badiou analiza la dial\u00e9ctica de lo que \u00e9l llama la recuperaci\u00f3n y el descubrimiento del infinito en los poemas de Beckett. Y, sobre todo, ya no utiliza el concepto de \u201cevento\u201d que estar\u00eda inscrito en los textos; Me parece que Badiou confundi\u00f3 entonces el Real lacaniano con un acontecimiento hist\u00f3rico o ficticio&#8230; Este escollo se evita en una lectura en espiral que se basa en Compagnie, un texto que acompa\u00f1a de principio a fin, para transmitirlo a trav\u00e9s de El Innombrable. \u2014dos excelentes opciones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">Tu perspectiva me recuerda la tesis defendida en Par\u00eds VIII, de la que form\u00e9 parte del jurado, de Solveig Hudhomme, excelente ensayo del que citas en la p. 222. Su tesis, defendida en 2013, se convirti\u00f3 en El desarrollo del mito del yo en la obra de Beckett en 2015. Hudhomme desarrolla esta frase del cuento \u201cEl fin\u201d: \u201cMi mito lo quiere as\u00ed. \u00bb (Noticias, p\u00e1g. 109). Termina con un hermoso an\u00e1lisis del \u201cmito de una voz\u201d en El Innommable, aplicando la idea del discurso neutral de Maurice Blanchot al corpus de Beckett que girar\u00eda en torno a un \u201cllamado Yo\u201d. \u00bb Pero se desplaza este mito para convertirlo en una profesi\u00f3n, en la que yo ver\u00eda gustosamente el telar del estilo, con las constantes reescrituras de Beckett, que \u201cveinte veces en el telar\u201d devolv\u00eda su obra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">Esto me lleva a una pregunta fundamental: si es bastante obvio que la &#8220;profesi\u00f3n del hombre&#8221; debe entenderse en sentido gen\u00e9rico, \u00bfhay alguna diferencia entre el &#8220;mito&#8221; que la escritura autoconstituye y lo que usted describe como el coraje de seguir viviendo? Cuando comentas \u201cyo solo soy hombre, todo lo dem\u00e1s es divino\u201d del Innombrable, \u00bfestamos en el humanismo o en el antihumanismo? En resumen, \u00bfd\u00f3nde podemos encontrar la \u201cnecesidad\u201d (p. 95) de ser un hombre sin el humanismo sartreano o de otro tipo que Beckett siempre rechaz\u00f3? \u00bfPodr\u00eda ser que sigamos atrapados en la contingencia, lo que nos devolver\u00eda al desperdicio y a la basura?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\">Jean-Michel Rabat\u00e9<\/span><\/p>\n<p>*************************************************************************************<\/p>\n<p>El trabajo imposible de ser hombre-Christian Fierens<\/p>\n<p>Tres profesiones (gobernar, educar y psicoanalizar) son, seg\u00fan Freud, profesiones imposibles. \u201cEl trabajo de ser hombre\u201d tambi\u00e9n es imposible. Este cuarto trabajo imposible no se suma a los otros tres; \u00e9l es la ra\u00edz. Beckett lo experiment\u00f3 en carne y hueso en sus escritos, que tocan la realidad a trav\u00e9s de lo radicalmente imposible. Esto es lo que resuena y desaf\u00eda en el libro de Marie Jejcic, esto es lo que lo convierte en un libro admirable, necesario, imprescindible para la meditaci\u00f3n de cualquier psicoanalista.<\/p>\n<p>En lugar de responder cuestion\u00e1ndome directamente, quisiera prestar mi palabra a Beckett, quien, desde su pasado, \u00e9l mismo responde y cuestiona la actualidad de \u201cla profesi\u00f3n de ser hombre\u201d, del libro de Marie Jejcic. Cito The Depopulator, un libro muy peque\u00f1o de Beckett publicado en 1970.<\/p>\n<p>\u201cUna estancia donde van los cuerpos, cada uno buscando su despoblador. Lo suficientemente grande como para permitir una b\u00fasqueda en vano. Lo suficientemente restringido como para que cualquier escape fuera in\u00fatil. Es el interior de un cilindro rebajado que tiene cincuenta metros de circunferencia y diecis\u00e9is de altura para lograr armon\u00eda. Luz. Su debilidad. Es amarillo. Como si cada uno de los aproximadamente ochenta mil cent\u00edmetros cuadrados de superficie total emitiera su propio brillo\u201d (p. 7).<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es la despoblaci\u00f3n? Ser\u00eda f\u00e1cil sospechar del campo de concentraci\u00f3n y exterminio de Auschwitz y encontrar la confirmaci\u00f3n en el \u00faltimo p\u00e1rrafo donde el t\u00edtulo de un libro de Primo Levi, superviviente de Auschwitz, insiste: \u201csi es un hombre\u201d\u2026, \u201csi es un hombre\u201d\u2026, \u201csi fuera un hombre\u201d. El despoblador ser\u00eda la m\u00e1quina infernal del genocidio.<\/p>\n<p>La primera frase del libro de Beckett invalida inmediatamente esta reducci\u00f3n historizante: &#8220;los cuerpos van en busca de su despoblador&#8221;. Cada uno de los cuerpos es un investigador. Lo que se busca es una salida al cilindro bajado, a la despoblaci\u00f3n, pero es imposible escapar a una b\u00fasqueda que inevitablemente va en c\u00edrculos. Queda por describir el cilindro y lo que all\u00ed sucede: cincuenta metros de di\u00e1metro, diecis\u00e9is metros de alto, ochenta mil cent\u00edmetros, cifras tambi\u00e9n matem\u00e1ticamente incompatibles entre s\u00ed. El enfoque no ser\u00e1 cuantificable. En las paredes, algunos nichos a los que se puede acceder mediante escaleras m\u00f3viles parecen dejar la vana esperanza de escapar. Los cuerpos, los cercanos, los lejanos, el ciudadano medio, el escalador, el sedentario, el medio sabio, el inquieto, siguen las leyes de funcionamiento del despoblador y de su balanza. Nunca se menciona al hombre: \u00bfes el hombre imposible? Los investigadores eventualmente se desaniman, dejan de buscar y se convierten en: los derrotados. El despoblador est\u00e1, pues, poblado por dos tipos de cuerpos, los buscadores y los vencidos. El Norte, \u00fanico faro que permite orientarse en la despoblaci\u00f3n, est\u00e1 vencido: \u201cEst\u00e1 sentada contra la pared con las piernas levantadas. Tiene la cabeza entre las rodillas y los brazos alrededor de las piernas. La mano izquierda sostiene la espinilla derecha y la derecha el antebrazo izquierdo. El pelo rojo, apagado por la iluminaci\u00f3n, llega hasta el suelo. Ocultan su rostro y toda la parte delantera de su cuerpo, incluida la entrepierna. El pie izquierdo se cruza sobre el derecho. Ella es el norte. Ella, m\u00e1s que ning\u00fan otro, venci\u00f3 por su mayor fijeza\u201d (p. 46). Es el marcador espacial.<\/p>\n<p>El \u00faltimo p\u00e1rrafo ubica el marcador temporal, en el orden: \u201cel fin impensable si se mantiene esta noci\u00f3n\u201d (p. 49) y \u201cun pasado impensable si se mantiene esta noci\u00f3n\u201d (p. 51). El final es impensable porque no hay suficiente espacio para que todos sean derrotados, para que todos se acuesten. S\u00f3lo de aqu\u00ed es impensable el primer surgimiento del hombre: \u201cY he aqu\u00ed, efectivamente, este \u00faltimo si es un hombre que se levanta lentamente y despu\u00e9s de un cierto tiempo vuelve a abrir sus ojos quemados\u201d. Todo est\u00e1 congelado a su alrededor. \u201cAh\u00ed est\u00e1, pues, si es un hombre que abre los ojos y despu\u00e9s de un cierto tiempo se encamina hacia ese primer vencido tantas veces tomado como punto de referencia\u201d (p. 50). Aparta el cabello del hito derrotado, le abre los ojos, vaga su mirada hacia las \u201ccalmas del desierto\u201d de la derrotada, que acaba cerrando los ojos. \u201c\u00c9l mismo, a su vez, despu\u00e9s de un tiempo imposible de cuantificar, finalmente encuentra su lugar y su pose\u201d. Luego viene la extinci\u00f3n de todas las sensaciones: negro (para la visi\u00f3n), cero grados (para la temperatura) y \u201cun silencio m\u00e1s fuerte que todos estos d\u00e9biles alientos juntos\u201d.<\/p>\n<p>Luego viene la \u00faltima frase: \u201cEste es aproximadamente el \u00faltimo estado del cilindro y de este peque\u00f1o pueblo de investigadores, el primero de los cuales, si fue un hombre en un pasado impensable, finalmente inclin\u00f3 la cabeza por primera vez si esta noci\u00f3n se mantiene\u201d.<\/p>\n<p>S\u00f3lo con esta \u00faltima frase sabemos lo que es el despoblador, es la m\u00e1quina que destruye, niega, deshace a las personas finalmente mencionadas, mencionadas como &#8220;este peque\u00f1o pueblo de investigadores&#8221;, y los vuelve vanidosos.<\/p>\n<p>porque. \u00bfDestrucci\u00f3n de la humanidad? De lo contrario. Es en el encuentro con el vencido por excelencia, que ya no busca salida, donde surge por primera vez la evocaci\u00f3n de un hombre: \u201csi es un hombre\u201d.<\/p>\n<p>La gente daba vueltas en c\u00edrculos en este espacio medido, cifrado, objetivado y digitalizado. \u201cDespu\u00e9s de un tiempo imposible de cuantificar\u201d, \u201csi es un hombre\u201d \u201cpor fin encuentra su lugar y su pose\u201d. El tiempo es imposible de cuantificar, porque la noci\u00f3n de un fin es impensable (no hay un objetivo determinado para todo este asunto) y lo mismo ocurre con el pasado, la noci\u00f3n de pasado es impensable (nunca ser\u00e1 un hecho pasado que explicar\u00e1 el presente). Si estas nociones de fin y pasado se mantienen, cada vez resultan impensables.<\/p>\n<p>La noci\u00f3n misma de hombre s\u00f3lo aparece como \u201csi es hombre\u201d, entre lo pensable y lo impensable. Equ\u00edvoco gramatical donde un sustantivo sustancial (hombre) es reemplazado por una posible proposici\u00f3n, donde deja de escribirse, \u201cl\u2019homme\u201d deja de escribirse para ser reemplazado por \u201csi es un hombre\u201d. Se levanta el \u00faltimo \u201csi es un hombre\u201d. Eso si es un hombre el que abre los ojos. No el hombre, sino la pura emergencia suspendida de un si, \u201csi es un hombre\u201d. Ning\u00fan nombre, ninguna designaci\u00f3n, salvo en forma de posibilidad, donde deja de escribirse. La audacia de un nuevo lenguaje sustituye el nombre por una expresi\u00f3n verbal \u201csi es hombre\u201d. \u201cSi es un hombre\u201d trasciende el futuro y el pasado, porque es s\u00f3lo una emergencia de un pasado impensable: \u201cuna primera si fue un hombre en un pasado impensable finalmente baj\u00f3 la cabeza por primera vez\u201d.<\/p>\n<p>Entre lo pensable y lo impensable, el campo infinito del cuestionamiento o del conocimiento alegre. Cito a Nietzsche: \u201cno hacer preguntas, no vibrar con el deseo y el placer de hacer preguntas es lo que siento que es despreciable\u201d y nunca dejo de \u201cconvencerme de que todo hombre tiene este sentimiento, si es un hombre\u201d (Le gai savoir , p\u00e1g. 60, traducci\u00f3n modificada).<\/p>\n<p>Las preguntas surgen del libro de Marie Jejcic, desde el principio del libro hasta el final &#8211; si se mantienen estas nociones de principio y fin, porque puedes leer el libro en bucle, empezar por el final, por el principio y en el medio. . Todo se cuestiona en relaci\u00f3n con la Realidad, tan precisamente convocada en el libro. S\u00f3lo me centrar\u00e9 en tres preguntas de un p\u00e1rrafo llamado \u201cregalo de un hombre\u2026\u201d, de las cuales debemos entender tanto el tiempo como el regalo que se nos ha dado, solo les leer\u00e9 el final:<\/p>\n<p>\u201cEl presente no est\u00e1 prescrito. El presente es esta brecha que debe crear. Beckett no crea su obra y, por tanto, tampoco \u00e9l mismo como autor, sino que crea su presente, renov\u00e1ndose constantemente. Requisito constante. \u00a1Entonces es un hombre!<\/p>\n<p>Al buscar una salida a su miseria mental, al aferrarse a la realidad de todo lo imposible de orientarse, \u00a1transform\u00f3 su miseria moral en alegr\u00eda!<\/p>\n<p>De esta manera nos ocupa este llamado invento. Si Dante, con su Comedia, ofreci\u00f3 a Florencia una lengua capaz de unificar Italia, Beckett, a trav\u00e9s de la funci\u00f3n que da a la realidad, demuestra a nuestra sociedad que puede hacer algo m\u00e1s que temerla. Partiendo de su singularidad m\u00e1s extrema, se encuentra con lo universal y para ello acoge a un lector capaz de convertirse en un yo lector&#8230;<\/p>\n<p>Por eso no llamaremos est\u00e9tica a la escritura de Beckett, sino firmemente \u00e9tica.\u00bb (p\u00e1gs. 228-229)<\/p>\n<p>Preguntas :<\/p>\n<p>1. \u00bfC\u00f3mo implica la \u00e9tica la invenci\u00f3n y la creaci\u00f3n? \u00bfY c\u00f3mo y por qu\u00e9 diferenciar invenci\u00f3n y creaci\u00f3n?<br \/>\n2. La evocaci\u00f3n de Dante implica el regalo, el presente de un lenguaje; para Beckett, el nuevo lenguaje \u2013otro \u201cnuevo lenguaje\u201d- nos permitir\u00eda hacer algo m\u00e1s que temer la realidad (todos los nuevos horrores que amenazan nuestra sociedad). \u00bfPodr\u00eda Beckett abrirnos un camino para escuchar y responder a lo que podr\u00edamos llamar la despoblaci\u00f3n generalizada del neoliberalismo, el capitalismo, lo nuevo?<br \/>\n3. \u00bfImplica este presente una nueva concepci\u00f3n del tiempo? \u00bfDel lado de la b\u00fasqueda? (por ejemplo en el siguiente p\u00e1rrafo \u201cLa letra: hueso de la voz, polvo del verbo\u201d).<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Huellas Despu\u00e9s de nuestra rica velada del 6 de julio de 2022, publicamos parte de las intervenciones. Aqu\u00ed est\u00e1n las intervenciones de D. Kamienny y Jean-Michel Rabat\u00e9, y estamos esperando [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"class_list":["post-1434","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/psychanalyse-et-transferts-culturels.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1434","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/psychanalyse-et-transferts-culturels.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"http:\/\/psychanalyse-et-transferts-culturels.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/psychanalyse-et-transferts-culturels.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/psychanalyse-et-transferts-culturels.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1434"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/psychanalyse-et-transferts-culturels.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1434\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1436,"href":"http:\/\/psychanalyse-et-transferts-culturels.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1434\/revisions\/1436"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/psychanalyse-et-transferts-culturels.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1434"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}